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ESTEPONA

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ESTEPONA

En nuestra historia se mezclan fenicios, romanos y árabes, estos últimos al ser los que más tiempo estuvieron asentados en nuestras tierras nos dejaron numerosos vestigios (fortificaciones, torres vigía. etc.).

Asi pues, es de suponer que la antigua Estepona existió mucho antes de que los árabes 'Estebunna' y 'Alextebuna', ocuparan el territorio.

La denominación árabe sucumbió en el año 1.456 en correría ordenada por el Rey Enrique IV de Castilla, es a partir de ese momento cuando se puede decir que comienza la conocida historia de Estepona, siendo el mismo rey quien ordena la reconstrucción del castillo a petición de su válido y privado D. Juan Fernández Pacheco, Marqués de Villena.

Transcurrió el tiempo bajo la jurisdicción de Marbella, cuando era gobernadora de estos reinos Doña Juana la Loca, por ausencia de los Reyes Católicos. Con algo más de 600 vecinos, Estepona obtuvo del rey Felipe V su total y absoluta independencia y es a partir de entonces cuando comienza su desarrollo como núcleo urbano y administrativo de una rica y preciosa comarca.

En 1456, hace 544 años, las huestes del rey castellano Enrique IV conquistan Estepona. A pesar de los esfuerzos castellanos para conseguir su repoblación, los peligros de la frontera con el reino nazarí obligaron, a los pocos años de su conquista, a tomar la determinación de abandonarla y destruirla, a fin de que no pudiese ser retomada por los musulmanes. Una vez conquistada Granada en 1492, la posición estratégica de Estepona lleva a los Reyes Católicos a tomar la decisión de reconstruir el antiguo castillo musulmán y reforzar su flanco sur, añadiéndole una fortaleza independiente, denominada Castillo de San Luis, en el que se aplicaron las más modernas innovaciones tecnológicas derivadas del uso de la artillería. A la vez, se construyeron diversas torres almenaras que se repartían por la costa esteponera, destinadas a la vigilancia del territorio. A partir de 1502, al abrigo del Castillo, treinta familias, procedentes de diversos puntos, pueblan de nuevo Estepona. La Estepona actual es descendiente directa de este castillo reedificado por los Reyes Católicos, desarrollándose primero al abrigo de sus murallas y, posteriormente, cuando éstas ya no son necesarias, aprovechando sus piedras para construir nuevas casas. También los esteponeros actuales son descendientes de aquellos primeros 30 vecinos, a los que se han sumado, en un enriquecedor aporte, todos los que han llegado atraídos por la hospitalidad de sus tierras y sus gentes.

QUE VER

Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios

 (S. XVIII) Ocupada de 1725 a 1766 como convento por los padres franciscanos de la Orden Terciaria. En 1835 es abandonada por los frailes con motivo de la ley de desamortización. En la portada se observa una curiosa mezcla de rasgos estilísticos rococós con otros que parecen proceder de la arquitectura colonial de la América Hispana.

Castillejos

 Situación: Parque Municipal Pedregales

En la cima de un cerro muy escarpado, junto al parque de los Pedregales, se encuentran los restos de una fortificación de origen prehistórico, reconstruida por los musulmanes.

Zona Arqueológica de Guadalmansa

Situación: Guadalmansa

En esta zona se muestran al público los restos de una villa romana, la torre almenara de Guadalmansa y un centro de interpretación del yacimiento, que ilustra al visitante acerca de los modos de vida en época romana y el funcionamiento del sistema de torres almenaras.

Castillo del Nicio

Situación: Padrón Alto

Ruinas de una fortaleza del siglo IX, de la que se conservan las murallas y varias torres. Fue muy importante durante la rebelión de Omar ben Hafsun contra los emires cordobeses, siendo finalmente conquistada por las tropas emirales el año 923 d. C.

Torre del Reloj

Situación: Plaza del Reloj

El origen de la torre es árabe, periodo durante el cual probablemente fue alminar de una mezquita. Tras la toma de la villa por los castellanos, la mezquita pasa a ser Iglesia, con la torre como campanario. En el siglo XVIII se añade una cúpula de estilo neoclásico, decorada con guirnaldas, volutas y bucráneos.

Castillo de San Luis

Situación: Calle Villa (casco urbano)

Restos del Castillo construido por orden de los Reyes Católicos a principios del siglo XVI, con el fin de reforzar las murallas de la villa y facilitar su repoblación

Plaza de Toros

Situación: Avenida del Carmen

Inaugurada en 1972, su diseño asimétrico, del arquitecto Juan Mora Urbano, hace de ella una plaza única en el mundo.

Torres Almenara

Situación: Varias localizaciones

Tras la conquista castellana, las costas andaluzas eran atacadas con mucha frecuencia por piratas norteafricanos y turcos. La repoblación de la zona era muy difícil, ya que los piratas capturaban a los habitantes para venderlos como esclavos y saqueaban sus bienes. Para luchar contra los desembarcos piratas, los cristianos pusieron en funcionamiento un sistema defensivo basado en una serie de torres desde las cuales se hacían señales de humo durante el día y luminosas durante la noche, con el fin de avisar rápidamente en caso de desembarco enemigo. Estas torres son denominadas torres almenaras, torres atalayas o torres vigía, y aunque existen precedentes de este sistema de vigilancia desde época musulmana, fueron los cristianos los que diseñaron y construyeron una red integral de torres que defendían toda la costa.

Torre almenara de Arroyo Vaquero.

Se encuentra esta torre en los jardines de la urbanización Bahía Dorada, al sur de la A-7. Fue construida a finales del siglo XVI, en sustitución de otra más antigua, de época árabe, cuyas ruinas se encuentran en un cerro denominado Torrequebrada. Es de planta circular, con una altura total de 11 metros. Presenta cuatro ladroneras, orientadas a los cuatro puntos cardinales. Fue restaurada en 1987.

Torre almenara de Saladavieja o Celada Vieja

Enclavada en una de las calles de la Urbanización Punta Doncella, esta torre data de 1575. Es de planta circular, con una altura total de 10,50 metros. Presenta una habitación con chimenea y cúpula interior de ladrillos, escalera, y terraza con una garita para fusileros de principios del siglo XIX. Tiene una ladronera, en la vertical de la puerta de acceso. Su nombre original puede derivarse de la emboscada en la que fue asesinado el rey nazarí Muhammad IV en Estepona a mediados del siglo XIV o de alguna de las escaramuzas militares que tuvieron lugar en la zona en el siglo XVI. La mala calidad de la piedra con la que fue construida ha motivado algunos desprendimientos, sobre todo en la cara sur. En la actualidad se esta ultimando el proyecto de restauración de esta torre.

Torre almenara del Padrón o Paredón

Ubicada en los jardines del hotel Kempinsky, fue construida en 1575 simultáneamente a la de Saladavieja. Es también de planta circular, con una altura total de 12 metros. Presenta una habitación con chimenea y cúpula interior de ladrillos, escalera, y terraza con una garita para fusileros de principios del siglo XIX. Tiene una ladronera orientada al norte, sobre la puerta. Su nombre se debe a un antiguo paredón, perteneciente a las ruinas romanas existentes en la zona. Como dato interesante puede observarse en la garita la siguiente inscripción: Esta garita se hizo en 1804, reinando D. Carlos IV. Fue restaurada en 1998.

Torre almenara del Velerín

Está situada al sur de la A-7, a la altura de la Barriada del Velerín. Es similar a las dos anteriores, y, al igual que éstas, fue construida en 1575. Es de planta circular, con una altura total de 10,20 metros. Presenta una habitación con chimenea y cúpula interior de ladrillos, escalera, y terraza. Su nombre se debe a una alquería musulmana enclavada en las cercanías, cuyos habitantes fueron vendidos como esclavos en 1501. Aunque está pendiente de restauración, su estado de conservación es bastante bueno.

Torre almenara de Guadalmansa o Desmochada

Se encuentra en la zona verde de la Urbanización Cabo Bermejo, y es para muchos autores la torre más interesante de la costa malagueña. Fue construida en época musulmana, posiblemente durante el siglo X, aunque sufrió importantes modificaciones en el siglo XVI. Es la única torre esteponera con planta cuadrada, con una altura total de 14 metros. Tiene no una, sino dos plantas interiores, con bóvedas de medio punto. La escalera da paso a una gran terraza, con garita del siglo XIX. Tiene una ladronera orientada al norte, sobre la vertical de la puerta. Tiene un escudo esgrafiado (grabado) sobre la puerta, que representa una cruz de Jerusalén inscrita en un círculo. Ha sido recientemente restaurada, para integrarse en la zona verde de la urbanización Cabo Bermejo.

Torre almenara del Saladillo

Enclavada junto a la playa, en la Urbanización el Saladillo. Fue construida en 1575, con planta circular y una altura total de 11 metros. Presenta una habitación con chimenea y cúpula interior de ladrillos, escalera, y terraza. Tiene una ladronera orientada al norte, sobre la puerta.

Torre almenara de Casasola o Baños

Se encuentra junto a la playa, en los jardines del Atalaya Park Hotel. Fue construida durante época musulmana, posiblemente durante el siglo XIV. Es la única torre con planta de herradura, y sus 15 metros de altura la convierten en la más esbelta del litoral andaluz. Su gran altura provocaba que se moviese con el viento, por lo que se le añadió un revellín (refuerzo) en la base. El nombre de Casasola se debe a la zona, que se denomina así, mientras que el nombre de baños responde a unos antiguos baños romanos que se encontraban en las cercanías.

Actualizado ( Viernes, 11 de Febrero de 2011 04:22 )
 

MARBELLA

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MARBELLA

Marbella es una ciudad y un municipio del sur de España, perteneciente a la provincia de Málaga, en la comunidad autónoma de Andalucía. Está integrada en la comarca de la Costa del Sol Occidental y es la sede de la mancomunidad de municipios homónima y la cabeza del partido judicial que lleva su nombre.

Marbella está situada a orillas del Mediterráneo, entre Málaga y el Estrecho de Gibraltar, y en la falda de la Sierra Blanca. Su término municipal ocupa una superficie de 117 km², atravesados por la autovía y la autopista de peaje llamadas del Mediterráneo, principales accesos al municipio.

Con 134.623 habitantes según el censo de 2009,es el segundo municipio más poblado de la provincia y el octavo de Andalucía. Además, es una de las ciudades turísticas más importantes de la Costa del Sol y durante la mayor parte del año es centro de atracción del turismo internacional gracias principalmente a su clima y su infraestructura turística. Aunque menos conocido, la ciudad también cuenta con un significativo patrimonio arqueológico y con varios museos y espacios escénicos, así como un calendario cultural con eventos que van desde el reggae hasta la ópera.

Pionera de la industria siderúrgica española en el siglo XIX,[9] Marbella experimentó una expansión y crecimiento continuos a lo largo de las últimas décadas del siglo XX, desarrollando una economía basada en la construcción y la oferta turística destinada a visitantes y residentes temporales de medio y alto poder adquisitivo. El desarrollo de la industria turística y la prosperidad derivada de ella (el municipio concentra entre el 7 y el 10% del PIB de Andalucía según algunas fuentes) han atraído a una población de origen diverso, pero también han propiciado la actividad del crimen organizado internacional, que, junto con los escándalos de corrupción institucional, ha marcado la imagen de la Marbella contemporánea.

Tradicionalmente a los habitantes de Marbella se les ha llamado "marbelleros" en lenguaje popular, y "marbellenses" en el culto, y así ha constado en diccionarios y enciclopedias. Sin embargo, desde mediados de la década de los cincuenta, a los de Marbella se les llama "marbellís" o "marbellíes", único gentilicio que aparece en la Real Academia Española.

El uso de "marbellí", como gentilicio, se debe a una iniciativa del escritor y periodista Víctor de la Serna (1896 - 1958), quien documentándose para una serie de artículos sobre "La marina de Andalucía" topó en la Historia de Málaga y su provincia, de Francisco Guillén Robles, con esta palabra que Robles usaba para designar a los habitantes de la Marbella musulmana. Este gentilicio, es el más usado siempre para hablar de los habitantes de Marbella, tanto por los medios de comunicación, como por la gente ajena a la ciudad. Sin embargo, los nativos de Marbella usan la palabra "marbelleros" para referirse a ellos, llegando incluso a algunos resultarles molesta la palabra "marbellí". Por eso, mantienen la postura de que cuando hablan de "marbelleros" se refieren a la gente que ha nacido allí, y cuando hablan de "marbellíes" se alude a los habitantes de Marbella, en general.

Asimismo, los marbellíes recibían antaño el apelativo jocoso de "mantecosos" por los pueblos vecinos.

Puente romano de Marbella, de autenticidad discutida.En el término municipal se han encontrado restos que atestiguan que ya estuvo habitado desde el Paleolítico y durante el Neolítico. Algunos autores opinan que el origen de la actual Marbella podría ser un asentamiento fenicio de los que abundaron en la costa de la provincia de Málaga. Sin embargo, no se han encontrado restos de ningún asentamiento significativo, aunque sí han aparecido diversas piezas en diferentes puntos del término municipal, como en los yacimientos de Río Real y Cerro Torrón.

Queda probada la existencia de un núcleo de población romana en lo que hoy es el Casco Antiguo: los sillares de la muralla los tres capiteles jónicos incrustados en ella, recientes descubrimientos en la calle Escuelas y otros muchos restos dispersos en la población así lo atestiguan. También encontramos otros asentamientos romanos junto a los ríos Verde y Guadalmina: villa romana de río Verde, termas romanas de Guadalmina y los restos de la basílica paleocristiana de Vega de Mar, que rodeada por una necrópolis visigoda prueba la continuada presencia humana posterior en la zona.

El casco antiguo de Marbella aún conserva parte de su trazado medieval.[editar] Edad Media

Durante la época islámica, y tras arrasar los normandos las costas de Málaga, los musulmanes fortificaron la plaza, construyendo en el siglo X un castillo y, posteriormente, varias torres almenaras y una cerca que protegía la ciudad. Esta se componía de calles estrechas y pequeñas edificaciones con grandes patios, siendo las edificaciones más notables la alcazaba y la mezquita.El núcleo urbano estaba rodeado por huertas, siendo los cultivos más afamados los higos y las moreras para la producción de gusanos de seda. El nombre actual puede derivar del nombre que los árabes le dieron: Marbil-la, que a su vez, conforme a algunos estudios lingüísticos, deriva de un topónimo íbero anterior.

Durante la época de los primeros reinos de taifas, Marbil-la fue disputada por las taifas de Algeciras y Málaga, cayendo finalmente en la órbita de la segunda, que a su vez pasaría a formar parte posteriormente del Reino Nazarí. En 1283 el sultán meriní Abu Yusuf lanzó una campaña contra el Reino de Granada en tierras de Málaga. La paz entre meriníes y nazaríes se alcanzaría con la firma del Tratado de Marbella el 6 de mayo de 1286, mediante el cual se restituyen al monarca nazarí todas las posesiones meriníes en Al-Ándalus.

Vista parcial de la fachada principal de la Casa del Corregidor, levantada en el siglo XVI en la Plaza de los Naranjos.El 11 de junio de 1485 la localidad pasa a manos de la Corona de Castilla, sin derramamiento de sangre.Los Reyes Católicos le otorgan el título de ciudad y la convierten en cabecera de comarca y en realengo. Es en esta época cuando se construye la Plaza de los Naranjos, siguiendo los diseños urbanísticos castellanos, y algunos de los históricos edificios que la rodean.

A partir de 1644 se introduce la caña de azúcar, cuyo cultivo se expande por toda la costa malagueña, dando lugar a la aparición de trapiches, como el Trapiche del Prado de Marbella. También en este siglo se levantan el Fuerte de San Luis, sobre el que ahora se encuentra el Hotel El Fuerte, y las iglesias del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y del Calvario.

A principios del siglo XIX surgieron los altos hornos de Marbella, que funcionaban con hierro de la mina de Ojén y madera de la sierra, y que fueron los primeros altos hornos civiles de España, llegando a producir hasta un 75% del hierro colado del país.[9] En 1860 el Marqués del Duero funda una colonia agrícola, dando origen al núcleo de San Pedro Alcántara. De forma simultánea, en esa misma década comienza la desmantelación de la industria siderúrgica radicada en las ferrerías de El Ángel y La Concepción, afectando a las relaciones de producción de la población, que hubo de volver a las ocupaciones de la agricultura y la pesca. A esta situación se une la crisis generalizada de la agricultura tradicional, agravada por la plaga de la filoxera, que supone para Marbella altas cifras de paro y pobreza y la hambruna de muchos jornaleros que llegan a morir de inanición.

Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen, Marqués del Duero.La instalación en las infraestructuras de la ferrería de El Ángel en 1871 de la empresa minera británica The Marbella Iron Ore Company & Limited vino a aliviar momentáneamente esta situación, e incluso convirtió a la ciudad en foco de atracción de inmigración, aumentando así su población. Sin embargo, esta empresa no superó la crisis industrial de finales de siglo, cerrando sus puertas en 1893 ante la dificultad de colocar en los mercados la magnetita extraída.

A fines del siglo XIX, Marbella contaba con un núcleo urbano compuesto por tres sectores: el Barrio Principal, el Barrio Alto o de San Francisco y el Barrio Nuevo, y tres núcleos menores dispuestos alrededor de las antiguas ferrerías y de la granja-modelo de la colonia de San Pedro Alcántara además de viviendas aisladas en huertas y cortijos. La población se divide entre un reducido grupo de oligarcas y el pueblo, siendo la clase media prácticamente inexistente.

El Rey Fahd de Arabia Saudí fue hasta su muerte un asiduo visitante de Marbella. Su séquito solía gastar hasta 5 millones de euros al día en la ciudad.[40]En las primeras décadas del siglo aparecen los primeros hoteles: el Comercial, inaugurado en 1918, y el Miramar, que abrió sus puertas en 1934.

Durante el período de la II República, Marbella experimenta importantes transformaciones sociales motivadas por una fuerte movilización política y social. En los inicios de la Guerra Civil Española, Marbella fue, junto con Casares, el pueblo de la comarca occidental malagueña donde se manifestó con mayor intensidad la violencia anticlerical. Varios edificios religiosos de la ciudad fueron incendiados el día después del fallido levantamiento que dio origen a la Guerra Civil, entre ellos la Iglesia de Santa María de la Encarnación y la Iglesia de San Pedro Alcántara, de las que sólo quedaron en pie las estructuras.

Tomada por el Bando Nacional con ayuda de tropas de la Italia Fascista durante los primeros meses de la guerra, Marbella se convierte en refugio de destacados dirigentes nazis como Léon Degrelle y Wolfgang Jugler, y en un lugar predilecto para el ocio y el negocio de numerosas personalidades falangistas como José Antonio Girón de Velasco y José Banús, amigos personales del dictador y responsables del desarrollo urbanístico que se inicia en Marbella en los años 1960. En este proceso de expansión urbanística participan no sólo personas hasta entonces ajenas a la localidad, como los citados, sino también las autoridades y dirigentes locales del partido único, una vez eliminada físicamente y de manera casi absoluta la oposición republicana.

Tras la Segunda Guerra Mundial, apareció en Marbella Ricardo Soriano Scholtz von Hermensdorff, Marqués de Ivanrey, quien hizo propaganda de Marbella entre sus ricos y famosos amigos. Ricardo Soriano adquirió una finca situada entre Marbella y San Pedro y allí construyó un complejo hotelero denominado "Venta y Albergues El Rodeo", dando comienzo al desarrollo del turismo de lujo en Marbella. Su sobrino, Alfonso de Hohenlohe, adquirió la finca Santa Margarita, embrión de lo que en 1954 sería el Marbella Club. Los pasos de estos serían secundados más tarde por miembros de otras conocidas familias europeas: Bismarck, Rothschild, Thurn und Taxis, Metternich, Goldsmith, de Mora y Aragón, o la familia Thyssen-Bornemisza, convirtiendo a Marbella en un punto de encuentro de la jet set internacional.

Monumentos y lugares de interés

Casco antiguo

El casco antiguo de Marbella abarca el antiguo recinto amurallado y los dos arrabales históricos de la ciudad: el Barrio Alto, que se extiende hacia el norte, y el Barrio Nuevo, situado al este. El antiguo recinto amurallado conserva la misma planta aproximadamente que en el siglo XVI. Aquí se encuentra la Plaza de los Naranjos, ejemplo del urbanismo castellano del renacimiento, trazada tras la conquista cristiana, y que constituye el centro neurálgico del casco antiguo. Alrededor de la plaza se disponen tres edificios notables: la casa consistorial, erigida por los Reyes Católicos; la casa del Corregidor, de fachada gótico-mudéjar y renacentista; y la Ermita de Santiago, el templo religioso más antiguo de la ciudad, anterior a la plaza, ya que no está alineado con ella, por lo que se cree que data del siglo XV. Otros edificios interesantes del centro son la Iglesia de Santa María de la Encarnación, de estilo barroco, iniciada en 1618, la Casa del Roque y los restos del castillo y la muralla defensiva árabe, así como la Capilla de San Juan de Dios, el Hospital Real de la Misericordia y el antiguo Hospital Bazán, todas ellas de estilo renacentista.

Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz.

Parque de la Constitución.

Iglesia de San Pedro de Alcántara.En el Barrio Alto destaca la Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz, construida en el siglo XV y ampliada en el siglo XVIII, de la que destaca la torre cuadrada con un tejado cubierto por cerámica vidriada. Este barrio también se conoce como barrio de San Francisco por un convento franciscano ya desaparecido. El Barrio Nuevo, separado del recinto amurallado por el Arroyo de la Represa, carece de edificaciones monumentales pero conserva su trazado original y buena parte de sus sencillas casas de cal, teja y vigas de madera, con huerto y un pequeño corral.

Ensanche histórico

Entre el casco antiguo y el mar, en la zona conocida como ensanche histórico,[43] se sitúan el Paseo de la Alameda, donde se encuentra un pequeño jardín botánico, y la Avenida del Mar, una vía ajardinada con fuentes y una colección de diez esculturas de Salvador Dalí, que comunica el casco antiguo con la playa. Hacia el oeste de esta vía, pasando el Faro de Marbella, se encuentra el Parque de la Constitución, que alberga al auditorio del mismo nombre, y los Apartamentos Skol.

La Milla de Oro y Nueva Andalucía

En la Milla de Oro, es decir, en los cuatro kilómetros aproximados que separan el núcleo urbano de Marbella de Puerto Banús, se localizan algunas de las residencias más lujosas de Marbella, como el Palacio del Rey Fahd, así como algunos de los hoteles más emblemáticos, como son el Meliá Don Pepe, el Hotel Marbella Club y el Hotel Puente Romano.

Nueva Andalucía es una zona iniciada con el boom turístico, en la que destacan los restos de la villa romana de Río Verde y la Colonia de El Ángel, antigua ferrería convertida en colonia agrícola, donde se encuentra el Jardín Botánico El Ángel, con tres estilos de jardín diferentes.

San Pedro Alcántara

En el núcleo de San Pedro Alcántara destacan dos construcciones industriales del siglo XIX: el Trapiche de Guadaiza y el Ingenio Azucarero, que en la actualidad alberga el Centro Cultural el Ingenio. El patrimonio decimonónico de San Pedro lo completan dos edificios de estilo colonial: la Iglesia y la Villa de San Luis, residencia del Marqués del Duero.

Junto a San Pedro, en las inmediaciones de la desembocadura del río Guadalmina, se encuentran algunos de los más importantes conjuntos arqueológicos de Marbella: la Basílica paleocristiana de Vega del Mar, las termas romanas de Las Bóvedas y la torre homónima. También destaca el yacimiento de Cerro Colorao, situado junto al término de Benahavís.

La Torre Ladrones es una de las torres almenaras aún en pié en Marbella. Distrito de Las Chapas

En la zona oriental del municipio, en el distrito de Las Chapas destaca el yacimiento de Río Real, situado en un promontorio cerca de la desembocadura del río que le da nombre. Se trata de un asentamiento que posiblemente se remonte al siglo VIII a. C. y seguramente se trate de un emplazamiento fenicio, dado que se encuentra cercano a unas antiguas minas de hierro. Se han encontrado platos, cuencos carenados, lucernas y cerámica de tipo fenicio y otras indígenas y griegas. También se localizan aquí otras dos torres almenaras: la Torre Río Real y la Torre Ladrones. Entre los establecimientos turísticos es notable la Ciudad Residencial Tiempo Libre, conjunto arquitectónico del movimiento moderno inscrito Bien de Interés Cultural desde 2006, y el antiguo Hotel Marbella Hilton, en la actualidad Hotel Don Carlos, obra del arquitecto Melvin Villarroel del mismo estilo que el anterior.

Actualizado ( Viernes, 11 de Febrero de 2011 04:01 )
 

TORREMOLINOS

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TORREMOLINOS

Torremolinos es un municipio español situado en la provincia de Málaga, en la costa mediterránea de la comunidad autónoma de Andalucía. Es la cabeza del partido judicial homónimo y está integrado en la comarca de la Costa del Sol Occidental, la mancomunidad de municipios del mismo nombre y el área metropolitana de Málaga.

Está situado en la Costa del Sol, en el lado occidental de la Bahía de Málaga y a espaldas de la Sierra de Mijas. Se encuentra a una altitud de 49 msnm y a 13 km de Málaga, la capital de provincia. Está comunicado mediante la autovía A-7, que circunvala la ciudad por el norte, así como por tren de cercanías.

En el año 2010 contaba con 66.957 habitantes, que lo convierten en el sexto municipio más poblado de la provincia. Su término municipal tiene una superficie de 20 kilómetros cuadrados y una densidad de población de 3.153,85 hab/km², que se multiplica durante los meses de verano.

Desde los años 50, Torremolinos, que anteriormente fue un pequeño pueblo de pescadores, es uno de los principales destinos turísticos de sol y playa de España y el primero de Andalucía. La afluencia de extranjeros y turistas en general durante los años 60 y 70 creó un ambiente liberal y permisivo que aún distingue a la ciudad de otros municipios de la Costa del Sol.

Torremolinos también es conocido localmente en jerga juvenil como Torroles.

QUE VER

Lugares de interés

Conjunto La Nogalera.

La calle comercial por excelencia es la Calle San Miguel, situada en el casco antiguo. Al final de esta calle se encuentra la Torre Molinos y no muy lejos el Castillo del Inglés o de Santa Clara. Entre los edificios notables destacan el Hotel Pez Espada y el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso, ambos declarados o en proceso de ser declarados Bien de Interés Cultural (BIC). Otros edificios de interés son la Casa de los Navajas, de estilo neomudéjar, y la Iglesia de San Miguel, así como el Palacio de Congresos y Exposiciones de la Costa del Sol y el Auditorium Municipal Príncipe de Asturias, donde se celebran los mayores eventos de la ciudad.

Hotel Pez Espada.

Aunque el desarrollo urbanístico de Torremolinos es un claro exponente del crecimiento desordenado de la costa española de la segunda mitad del siglo XX, algunos de sus edificios constituyen excelentes muestras de la arquitectura del Movimiento Moderno, como el Bazar Aladino, exponente del llamado estilo de relax. Otras construcciones destacables son el conjunto de La Nogalera, obra de Antonio Lamela Martínez, construido en 1963; el Hotel Carihuela Palace (1960), de Manuel Jaén; el conjunto Eurosol (1963), de Rafael de la Hoz y Gerardo Olivares; la urbanización Playamar (1963), también de Antonio Lamela; el Hotel Cervantes (1970), de Fernando Rodríguez y Ricardo Álvarez de Toledo; las Tres Torres (1971), de Luis Alfonso Pagán, inspiradas en las Torres Blancas madrileñas de Sáenz de Oiza; el edificio Castillo de Santa Clara (1971), de José Mª Santos Rein; y el centro Entreplazas.

También son de interés arquitectónico las numerosas y elegantes villas de la zona de Montemar, construidas en los años 40, 50 y 60.

 Lugares de culto

Torremolinos cuenta con siete templos de culto católico, de los cuales el más antiguo es la Iglesia de San Miguel, construida en 1718 y ampliamente reformada en 1896. Está situada en la plaza de los Santos Arcángeles, siendo éste su antiguo nombre. La iglesia de la Virgen del Carmen alberga la imagen de la patrona de Torremolinos y fue levantada en 1979 sobre la antigua Capilla del Carmen de La Carihuela. Más recientes son la iglesia Madre del Buen Consejo, de 1974; la iglesia de Cristo Resucitado, construida en 1981 en El Calvario; la iglesia Madre de la Iglesia, en El Pinillo, de 1992; y la iglesia Santa María del Mar, en Playamar, de 2003. A estas iglesias se suman la Capilla del Sanatorio Marítimo, edificada en 1929, y la Ermita de San Miguel de la zona de los Pinares de los Manantiales.

Actualizado ( Viernes, 11 de Febrero de 2011 03:29 )
 

ANTEQUERA

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ANTEQUERA

Antequera, ciudad situada en el principal cruce de caminos de Andalucia, ha sido, y lo es en la actualidad, el paso obligado de los viajeros de todos los tiempos. Por su estratégica situación se le ha llamado "el corazón de Andalucía".

El municipio de Antequera, caracterizado por su gran extensión física (810,39 Km2), es el municipio más grande de Málaga y uno de los mayores de España (quinto en extensión). Se caracteriza también:

  • por la existencia de numerosos núcleos urbanos y rurales,
  • por la presencia de una gran diversidad de espacios naturales y productivos,
  • por la implantación de redes viarias de enorme importancia en la estructuración del territorio no ya comarcal sino regional.

 

Está integrado en la comarca de su mismo nombre, la cual participa de dos de las grandes unidades que estructuran el relieve andaluz: las Cordilleras Subbéticas y el Surco Intrabético. Antequera se encuentra situado a 509,27 metros sobre el nivel del mar.

En su visita a Antequera pueden sorprenderse con restos del Bronce Mediterráneo, como son los dólmenes de Menga, Viera y El Romeral; o también restos romanos, visigodos y musulmanes, así como con los más bellos ejemplos del renacimiento y barroco andaluz.

El municipio ofrece también parajes tan esplendidos y magníficos como la Vega, el pantano de El Chorro, o el Paraje Natural de "El Torcal".

Su dimensión urbana,su cada vez mayor dotación de servicios y su floreciente economía agraria, comercial e industrial hacen de Antequera la ciudad ideal para vivir.

Aunque muy cercana al mar, es una ciudad de interior: la sierra de El Torcal, le aparta de cualquier inclinación marítima, teniendo un clima templado pero con tendencia a la continentalidad, con fríos inviernos y calurosos veranos.

Antequera cuenta con una población de unos 42.400 habitantes distribuida en diversos núcleos: la ciudad de Antequera con una población cercana a los treinta mil habitantes y el resto repartido por los anejos de Bobadilla Pueblo, Bobadilla Estación, Cartaojal, Los Llanos de Antequera, Cañadas de Pareja, Vva. de Cauche, La Joya, Los Nogales, Puerto del Barco y la Higuera.

Como decíamos anteriormente, Antequera ciudad de interior, refleja el carácter del antequerano en una vida doméstica e íntima,incluso gastando parte de sus bienes en acondicionar, cuidar y decorar su casa, por ello, algunas de estas viviendas nos sorprenden con interiores de gran belleza. Antequera es la ciudad de los ocultos patios tras la cancela del zaguán, de conventos inaccesibles,iglesias cerradas y palacios particulares, en cuyos interiores guardan un riquísimo patrimonio artístico, el cual es desconocido y al que difícilmente se puede acceder.

Antequera está articulada con las más importantes redes de comunicación de Andalucía:

  •  Por ferrocarril cuenta con dos estaciones, la de Antequera y la de Bobadilla. La estación de Bobadilla es uno de los nudos de comunicaciones ferroviarias más importantes de Andalucía y España.
  •  Sus carreteras han sido mejoradas con la construcción de las autovías Granada-Sevilla y Málaga-Antequera, enlazadas ambas. En un futuro próximo, a este nudo de encuentro de capitales andaluzas se unirá Córdoba con su nueva autovía ya en construcción, de este modo también se reducirá considerablemente la distancia entre Antequera y la capital de España.

Antequera, que cuenta con una estación de autobuses, ofrece al viajero un servicio regular a todos los pueblos de la comarca y capitales andaluzas.

La Vega de Antequera proporciona al municipio su principal fuente de riqueza, aportando cereales y aceite en gran proporción. El paso por la vega del río Guadalhorce le permite una cada vez más pujante huerta, siendo el espárrago y la patata los principales productos.

A pesar de su tradicional dedicación a la agricultura y la artesanía, Antequera siempre ha tenido vocación industrial. En la zona denominada La Ribera, a las márgenes del río de la villa, pueden contemplarse los restos de fábricas de la que fue una de las más importantes producciones textiles laneras de Antequera. La competencia y la reconversión industrial en agraria hizo que esta industria fracasara. A pesar de ello, ha persistido una economía en pequeños talleres familiares como ocurre con el caso de la fabricación de mantecados, de gran tradición en Antequera y que hoy se comercializa a toda España, Europa y parte de América.

Por su situación geográfica, la comarca de Antequera está despertando gran interés entre los inversores de la economía andaluza.

HISTORIA

Las características naturales de la Depresión de Antequera han hecho de ella lugar de tránsito y asentamiento de las distintas comunidades primitivas que desde el Paleolítico Medio se establecieron en la Península Ibérica. La Edad del Bronce, sin embargo, es la que nos ha dejado los más importantes restos prehistóricos como son el Conjunto Dolménico de Menga, Viera y El Romeral, fechado entre el 2.500 y 2.000 años a.d.c.

En lo que hoy es el cerro calizo sobre el que se asienta el Castillo árabe de la ciudad, existió un núcleo fortificado ibérico que posteriormente se transformó en la Antikaria romana. En la Colegiata de Santa María recientemente aparecieron en este lugar los restos del histórico municipio romano.

Desde el siglo IV y hasta los comienzos del siglo XV, no tenemos demasiada documentación sobre Antequera, sin embargo la llegada de los árabes a la que pusieron el nombre de Medina Antaqira abre una nueva época de conflictos consecutivos tras la caída de los omeyas cordobeses.

Desde mediados del siglo XIII, una vez conquistadas Sevilla y Jaén, es cuando Antaqira comenzó a tener importancia como fortaleza militar fronteriza. Los monarcas castellanos comprendieron su condición de llave del reino de Granada y como tal intentaron conquistarla en distintos momentos. Finalmente sería el Infante Don Fernando "el de Antequera" el que la tomaría definitivamente el 16 de septiembre de 1.410.

Las incorporaciones de Sevilla y Granada (1.492) a la Corona de Castilla cambiaron la condición de plaza militar de Antequera por zona de expansión urbanística y demográfica. En un tiempo inferior a veinte años pasó de tener algo más de 2.000 habitantes a cerca de 15.000. La feracidad de sus tierras, que podían ser cultivadas sin el peligro a los ataques musulmanes, fue lo que originó esta oleada migratoria. Al igual que la agricultura, las actividades artesanales y mercantiles comienzan a tener importancia.

En el siglo XVI, Antequera, llegó a convertirse en una de las más importantes ciudades de Andalucía por su gran actividad comercial, ya que se regulaba el tráfico de mercancias entre los ejes Sevilla-Granada y Málaga-Córdoba.

La fundación por los Reyes Católicos de la Colegiata de Santa María la Mayor, tendría una gran importancia para la vida cultural antequerana. En la misma radicaba una Cátedra de Gramática y Latinidad por la que pasaron los más doctos preceptores, como Juan de Vilches, que propiciaron la gestación del Grupo Poético antequerano del manierismo y el barroco.

La Antequera artística, va acumulando un riquísimo Patrimonio. En este período se construyen las parroquias de San Sebastian, San Juan Bautista y san Pedro, San Isidro y Santa María de la Esperanza. Las órdenes religiosas también comienzan a fundar en Antequera. Los conventos de San Zoilo, San Agustín, el Carmen, la Encarnación van levantando sus muros en una auténtica fiebre constructiva. Junto a las construcciones religiosas también van apareciendo edificios civiles de importancia, tales como: Edificio Municipal, Arco de los Gigantes, Templete del Castillo del Papabellotas, Casa del Cabildo de la Plaza Alta, etc.

En los aspectos artísticos, el siglo XVII en Antequera está marcado por el manierismo y el barroco, que serán los estilos más definitorios de la estética antequerana. Se construyen las iglesias de la Trinidad, Jesuítas (Loreto), y Santo Domingo; y se inician las de Belén, San Juan de Dios y los Remedios. Entre los siglos XVII y XVIII se levanta uno de los monumentos más emblemáticos del barroco antequerano: La Torre de la Colegiata de San Sebastián.

El siglo XVIII una agricultura en auge y una importante actividad artesanal y comercial hacen que Antequera viva el mejor momento de su historia. Por otra, la demanda de obras de arte por parte de la iglesia impulsó la formación de una escuela local de artistas, cuya producción iba destinada en muchas ocasiones a las poblaciones cercanas de las provincias de Córdoba, Sevilla, Málaga.

La Antequera del siglo XVIII en lo artístico es la de las iglesias de blancas y rizadas yeserías, los exteriores de ladrillo y los interiores ultradecorados; de las remodelaciones urbanísticas; la de las Cofradías y devociones a imágenes muy concretas. Se levantan ahora las iglesias de la Victoria, las Descalzas, Santa Catalina, Madre de Dios, Santa Eufemia, Santiago, Santa Clara, la Caridad, la Escuela de Cristo, San Miguel, etc. Todas estas construcciones tenían que ser decoradas de retablos, imágenes y lienzos. Tampoco podemos olvidar la importancia de los plateros antequeranos, que en este siglo se agremian en torno a la Cofradía de San Eloy.

Existe una arquitectura popular de características peculiares, construyéndose además por la nobleza antequerana palacios y casonas de gran belleza. Algunos de ellos son: el palacio del Marqués de Villadarias, del Conde de Pinofiel, del Conde de Colchado, del Conde de Valdellano, del Barón de Sabasona, etc.

En el siglo XIX a causa de una epidemia de fiebre amarilla comienza un descenso demográfico (1.804). En 1.830 empieza la recuperación, con el consiguiente aumento del número de habitantes y la importante reactivación que sufren las actividades económicas. En la agricultura desaparecerían los propietarios jurídicos, sustituidos por una burguesía agraria favorecida por una coyuntura agraria que empezaba a compartir con miembros de la antigua nobleza el poder político local. Esta burguesía tomará la iniciativa de una considerable actividad industrial, partiendo de las actividades artesanales, especialmente la textil lanera.

A mediados de la década del ochocientos casi un 25% de la población activa dependía de la elaboración de los tejidos de lana, que se comercializaron por toda España.

En el siglo XIX el arte religioso, que tanta importancia tenía, prácticamente desaparece y la arquitectura civil enfila hacia un academicismo de corte burgués y ecléctico.

Nuestro siglo comienza en Antequera con una estructura de la propiedad desequilibrada, un sector primario de carácter extensivo y progresivamente especializado en el cultivo cerealístico y olivarero, y cada vez menos competitiva.

Tras la guerra civil vive momentos de declive económico en medio de enormes miserias sociales. Los años sesenta traerán una fuerte emigración, sufriendo la población un momento de considerable regresión.

La Antequera actual vive un momento expansivo, con una agricultura modernizada y una actividad industrial en  constante crecimiento.

Mas información en:

http://www.antequera.es

QUE VER EN ANTEQUERA

La Real Colegiata de Santa María La Mayor

La Real Colegiata de Santa María La Mayor es una colegiata situada en Antequera en la provincia de Málaga. La Real Colegiata de Santa María la Mayor de Antequera se funda por iniciativa del obispo don Diego Ramírez de Villaescusa, al cargo por entonces la diócesis de Málaga; quien, considerando el numeroso vecindario que había alcanzado la ciudad obtiene del Papa Julio II en 1503 la oportuna bula para erigir en Colegiata la antigua Iglesia de Santa María de la Esperanza. Once años más tarde, el mismo obispo dispone la construcción de una nueva fábrica colegial, que denominó de Santa María la Mayor.

Obra del arquitecto Pedro del Campo, se considera la primera iglesia columnaria levantada en Andalucía, y una de las primeras de España. Su construcción se realiza entre los años 1514 a 1550 y constituye, por tanto un primer intento de arquitectura renacentista, en un momento en el que todavía estaba vigente en España el gusto por el gótico, al que sin duda hacen referencia los repetidos pináculos de la fachada.

Hacia 1535 trabaja también Pedro López, por entonces Maestro Mayor de la Catedral de Málaga, en esta interesantísima iglesia de planta basilical de tres naves, con una fachada que responde en su composición a la estructura de su planta interior: tres cuerpos verticales cerrados con arcos triunfales, con puertas de acceso desiguales de medio punto que se rematan por nichos avenerados. Y también interviene en la construcción de la iglesia el arquitecto Diego de Vergara, quien se ocuparía de las trazas de su Capilla Mayor.

Es sin duda el edificio renacentista más importante de la ciudad. El templo fue levantado para albergar la antigua colegiata y duraron las obras desde el año 1515 hasta el año 1550

Su impresionante fachada se articuló siguiendo un esquema del arco triunfal pero reinterpretado a través de modelos catedralicios medievales. Recordemos en este sentido distintos ejemplares de la Toscana, particularmente la catedral de Orvieto. Son de gran singularidad los pináculos estriados que recuerdan el gótico veneciano. La torre, situada a la derecha de la fachada, es una construcción tardía del siglo XVII que no sintoniza con el estilo de la obra original, aún más la espadaña superior. El interior es de una gran pureza basilical con tres naves separadas por columnas jónicas y capilla mayor profunda. Las naves se cubren con armaduras de madera de estilo mudéjar, siendo reconstrucción moderna la del lateral de la Epístola. La capilla mayor, a la que dan luz unas elegantísimas ventanas del tipo florentino, se cubre con una bóveda de nervaduras de estilo gótico múdejar. La sacristía, a la que se accede a través de una bella portada de corte italianizante, se cubre con un artesonado moderno inspirado en modelos serlianos.Las capillas de la nave de la Epístola se cubren con bóvedas de medio cañón acasetonadas, salvo la antigua de Canónigos que presenta una compleja estructura de progenie siloesca. Es de gran originalidad la cantoría de seises rehecha en nuestros días y que se ubica en el primer tramo de la nave de la Epístola inmediato a la capilla mayor. En la nave del Evangelio destaca la antigua Capilla de Ánimas, cubierta con bóveda de cuarto de esfera ya dentro de un neoclacismo propio de finales del siglo XVII. En la

plaza donde está situada la colegiata hay una escultura de Pedro Espinosa hecha por Manuel Patricio Toro.

Cuenta la leyenda que unos enamorados (Él cristiano y ella princesa "Mora") huyendo de los soldados enviados para capturarlos por el padre de ella (Rey "moro") fueron acorralados en estos parajes y para evitar que los separasen subieron a lo más alto de esta peña desde la cual se arrojaron juntos al vacío, para unirse en la eternidad.

La Real Colegiata de Santa María La Mayor es una colegiata situada en Antequera en la provincia de Málaga. La Real Colegiata de Santa María la Mayor de Antequera se funda por iniciativa del obispo don Diego Ramírez de Villaescusa, al cargo por entonces la diócesis de Málaga; quien, considerando el numeroso vecindario que había alcanzado la ciudad obtiene del Papa Julio II en 1503 la oportuna bula para erigir en Colegiata la antigua Iglesia de Santa María de la Esperanza. Once años más tarde, el mismo obispo dispone la construcción de una nueva fábrica colegial, que denominó de Santa María la Mayor.

Obra del arquitecto Pedro del Campo, se considera la primera iglesia columnaria levantada en Andalucía, y una de las primeras de España. Su construcción se realiza entre los años 1514 a 1550 y constituye, por tanto un primer intento de arquitectura renacentista, en un momento en el que todavía estaba vigente en España el gusto por el gótico, al que sin duda hacen referencia los repetidos pináculos de la fachada.

Hacia 1535 trabaja también Pedro López, por entonces Maestro Mayor de la Catedral de Málaga, en esta interesantísima iglesia de planta basilical de tres naves, con una fachada que responde en su composición a la estructura de su planta interior: tres cuerpos verticales cerrados con arcos triunfales, con puertas de acceso desiguales de medio punto que se rematan por nichos avenerados. Y también interviene en la construcción de la iglesia el arquitecto Diego de Vergara, quien se ocuparía de las trazas de su Capilla Mayor.

Es sin duda el edificio renacentista más importante de la ciudad. El templo fue levantado para albergar la antigua colegiata y duraron las obras desde el año 1515 hasta el año 1550

Su impresionante fachada se articuló siguiendo un esquema del arco triunfal pero reinterpretado a través de modelos catedralicios medievales. Recordemos en este sentido distintos ejemplares de la Toscana, particularmente la catedral de Orvieto. Son de gran singularidad los pináculos estriados que recuerdan el gótico veneciano. La torre, situada a la derecha de la fachada, es una construcción tardía del siglo XVII que no sintoniza con el estilo de la obra original, aún más la espadaña superior. El interior es de una gran pureza basilical con tres naves separadas por columnas jónicas y capilla mayor profunda. Las naves se cubren con armaduras de madera de estilo mudéjar, siendo reconstrucción moderna la del lateral de la Epístola. La capilla mayor, a la que dan luz unas elegantísimas ventanas del tipo florentino, se cubre con una bóveda de nervaduras de estilo gótico múdejar. La sacristía, a la que se accede a través de una bella portada de corte italianizante, se cubre con un artesonado moderno inspirado en modelos serlianos.Las capillas de la nave de la Epístola se cubren con bóvedas de medio cañón acasetonadas, salvo la antigua de Canónigos que presenta una compleja estructura de progenie siloesca. Es de gran originalidad la cantoría de seises rehecha en nuestros días y que se ubica en el primer tramo de la nave de la Epístola inmediato a la capilla mayor. En la nave del Evangelio destaca la antigua Capilla de Ánimas, cubierta con bóveda de cuarto de esfera ya dentro de un neoclacismo propio de finales del siglo XVII. En la

plaza donde está situada la colegiata hay una escultura de Pedro Espinosa hecha por Manuel Patricio Toro.
  
LA PEÑA DE LOS ENAMORADOS
  

En el bello paisaje de la vega de Antequera, a mitad de camino entre nuestra ciudad y la vecina localidad de Archidona, se alza la Peña de los Enamorados. El perfil de esta peña es muy singular porque se asemeja a los rasgos de un rostro humano que mira al cielo con la cabeza apoyada en la tierra, como si se tratara de un hombre yacente. Y la explicación a esta peculiar silueta, que recorta el horizonte de la ciudad, la encontramos en la leyenda homónima de la que toma su nombre.

"Un joven, al parecer nacido en un reino cristiano, fue hecho prisionero en los dominios de Granada y llevado como esclavo a la casa de una rica familia mora, donde se enamoraron él y la hija del dueño. Conscientes ambos de las dificultades con las que preveían iban a encontrarse para dar rienda suelta a su amor, mantuvieron la relación en secreto, hasta que un buen día decidieron escaparse, siendo perseguidos por el padre de la joven acompañado de su séquito.


En el largo recorrido de su huida llegaron hasta la Peña, donde decidieron detenerse a descansar o a encontrar refugio, pero allí fueron sorprendidos por las personas que les venían persiguiendo. Ante el acoso de los mismos, los jóvenes trataron de defenderse, pero les obligaron a entregarse. En medio de esta situación y desesperando de no poder consumar su huida y sobre todo su amor, se lanzaron abrazados al abismo desde la cima de la Peña".

El paisaje natural de esta Peña se extiende por una superficie de 117 hectáreas y tiene un gran interés ecológico, por lo que no faltan los visitantes que se acercan a conocerla.

ARCO DE LOS GIGANTES

Se levantó en el año 1585. Su traza se debió al arquitecto Francisco de Azurriola. Este edificio tiene un doble interés para la ciudad, en su aspecto monumental y de significación histórica. Es decir, a su valor como ejemplo de arquitectura tardo-renacentista, hay que añadir su importancia como muestra del interés de la ciudad por legitimar su renacentismo de entonces, a través de los vestigios romanos en su suelo. Por ello, una vez levantado el muro del Arco, el Cabildo Municipal decide colocar todas aquellas estatuas y lápidas latinas que habían aparecido en las ciudades romanas de alrededor. El Arco, que se abre con un muro de más de dos metros de grosor, presenta una altura de siete metros. Su coronamiento fue más aparatoso, ya que tenía una gran hornacina, flanqueada de dos aletones, en la que había una enorme estatua de Hércules. La jarra de azucenas de la clave, así como el castillo y el león de la cornisa, conforman el escudo de la ciudad.

TERMAS ROMANAS DE SANTA MARIA

Primer yacimiento urbano descubierto en el casco histórico de Antequera durante las excavaciones realizadas de 1988 a 1991, las cuales pusieron de manifiesto la existencia de un complejo termal de carácter público, cuya fecha de construcción data del siglo I a.C., sufriendo una importante remodelación dos siglos después.

Asimismo, se constantó que estuvieron en uso hasta el siglo VII d.C., y ya en el siglo XVI se le superpuso un barrio de la ciudad. Las termas presentan diferentes tipos de pavimento, entre los que destaca un mosaico polícromo con un medallón central representando a la divinidad marítima Oceanus saliendo del mar.

El conjunto contaba con las dependencias típicas que caracterizan a este tipo de arquitectura civil romana: sala de baños de agua caliente -caldarium-, de agua templada -tepidarium- y de agua fría -frigidarium-. Igualmente, poseía unos vestuarios -apodyteria- y el sistema de calefacción del complejo se hacía por medio del Hypocaustum.

EL MIRADOR ALMENILLAS

Este espacio, que da la espalda al Arco de los Gigantes, se abre al vacío a una de las panorámicas más impresionantes de la ciudad. En ella se puede apreciar el impresionante número de iglesias, torres, espadañas, campanarios y palacios que se han levantado durante cuatro siglos. Además, podemos observar una de las vistas más impresionantes de la Peña de los Enamorados y también ver el desarrollo industrial y urbanístico que está teniendo la ciudad.

MIRADOR NIÑA DE ANTEQUERA

El Mirador Niña de Antequera, construido a principios del presente siglo, se sitúa en las inmediaciones de la Puerta de Málaga y muy próximo también a la Iglesia de San Juan, donde se encuentra la imagen del Señor de la Salud y de las Aguas, una de las más veneradas de Antequera, por tratarse también del Patrón de la ciudad.

Desde este amplio mirador, construido a dos niveles, el visitante podrá divisar el río de la Villa, que abastece de agua a nuestra localidad, así como una perspectiva de la Iglesia del Carmen -Monumento Nacional-, de la Peña de los Enamorados, y de la mencionada Puerta de Málaga.

PLAZA DESCALZAS

En esta plazuela recoleta y con grandes magnolios, encontramos el convento que le da nombre: Convento de San José de Carmelitas Descalzas, presentándonos la bellísima portada de la iglesia, de estilo barroco antequerano, y la pequeña portadita que da acceso al convento. Abriendo al espacio hacia la calle Carrera, se encuentra el conocido Palacio de los Marqueses de la Peña de los Enamorados.

ALCAZABA

Dentro del conjunto amurallado de la medina islámica se distinguían dos recintos más o menos diferenciados: la Alcazaba, que ocupaba todo el coronamiento del cerro, y un segundo anillo que, bajando desde la Puerta de la Villa, continuaba hacia el Postigo del Agua y Puerta de Málaga, para volver a unir con la Torre Blanca. La torre más importante de todo el recinto es la del Homenaje. Su planta es angular. Al interior se accede por una puerta jalonada de dos grandes fustes de columna lisos y un dintel. Entre las estancias del interior, hay varias de planta rectangular y cubiertas con bóvedas esquifadas. Sobre esta torre se construyó, en el año 1582, un templete campanario, para cobijar la campana mayor de la ciudad. Unida por un lienzo de muralla a esta torre, está la conocida como Torre Blanca, la cual sorprende por la perfección técnica demostrada en su fábrica de sillería.

Carnicería de los Moros

Tradicionalmente, esta construcción ha sido conocida con el nombre de "Carnicería de los Moros". En realidad, lo que hoy podemos ver son los restos de unas Termas, que sin duda pertenecieron a una suntuosa villa romana, situada junto al curso del río de la Villa, y a unos dos kilómetros de distancia del antiguo "municipium".

 

Lo que mejor se conserva es la gran piscina de 53 metros en su lado mayor, cuyo muro de contención se decora con quince hornacinas que tienen una altura media de 2'80 metros. Estos nichos son todos de planta rectangular, y se cubren con bóveda de medio cañón, con excepción del situado en el centro, que es de planta semicircular y se cubre con un cuarto de esfera. La construcción es de mortero. Sin embargo, puede que originariamente se cubriese todo con otro tipo de material. Resulta asimismo muy curiosos el empleo, en los fondos de los nichos planos, de un tipo de aparejo muy interesante: se trata del llamado "opus espicatum" o "espina de pez", que denota una fecha bastante tardía, posiblemente a comienzos del S. IV.

DOLMEN DE MENGA

Las tres construcciones del conjunto dolménico pertenecen al calcolítico. El dolmen de Menga puede ser fechado en un cobre inicial, alrededor del 2.500. el dolmen de Viera, es algo posterior, aproximadamente sobre el 2.000 a.C. El más moderno de los tres es el dolmen del Romeral, perteneciente ya a un cobre final, y fechable en el 1.800 a.C. Se trata de una gran cámara ovalada, formando una galería cubierta con un pequeño estrechamiento en la entrada. La cámara está formada por siete grandes monolitos cuadrados en cada lado y una enorme piedra que forma la cabecera, cubriéndose con cinco gigantescas losas. Es el único de los tres dólmenes que tiene unas inscripciones de figuras antropomórficas, situadas en la primera losa de entrada a la izquierda. Al visitante le llamará la atención las dimensiones de la cobija, o losa de cubierta del fondo, de 6 metros de longitud y 7 metros de lado, con un peso aproximado de 180 toneladas. Para sostener estas losas, el dolmen presenta tres pilares de sección cuadrada, aunque sólo uno cumple realmente esta función. El conjunto se cubre con un túmulo de 50 metros de diámetro.

DOLMEN DE VIERA

Se trata de un sepulcro de galería cubierta, formada por un corredor de acceso y una cámara de sección cuadrada a la que se accede por medio de una puerta labrada en un monolito. El corredor se conserva completo en un espacio formado por ocho ortostatos a la derecha y siete a la izquierda, la cubierta estaba formada por siete losas, de las que sólo quedan cuatro. La cámara es una habitación formada por cinco grandes losas, cuatro que forman las paredes y una cobija a nivel con el corredor.

DOLMEN DEL ROMERAL

El dolmen de El Romeral, también llamado cueva de El Romeral, es una sepultura megalítica de la península Ibérica, construida alrededor del año 3800 a. C.

Aunque se cree que estos edificios megalíticos tenían diferentes usos (sepulturas, templos, etc.), El Romeral es una sepultura, ya que se han encontrado en él restos humanos, conchas y cerámica de dos tipos diferentes.

VILLA ROMANA

La villa romana de la Estación (s. I al IV a.d.C.) se encuentra en el término municipal de Antequera, en el límite norte de su casco urbano, junto a la carretera N-331 y la estación de ferrocarril. El yacimiento ocupa la ladera media y baja de un cerro y los restos, que se están estudiando en la actualidad, se ubican entre la cota 480-464 mts. sobre el nivel del mar. Rodean al yacimiento, por el Este, el camino de Quintana y, por el Oeste, el denominado camino de los Sillares. Estas características le confieren al yacimiento una localización inmejorable, dominando la Vega Antequerana y controlando las principales rutas de comunicación del interior hacia la costa malagueña en la Antigüedad. A las buenas comunicaciones y a la capacidad productiva del entorno hay que añadir el cumplimiento de los requisitos indispensables de la habitabilidad -amoenitas- que los agrónomos latinos del momento creían necesarios para la ubicación de una villa: Salubridad y agradabilidad del paraje, amplio dominio visual y belleza del paisaje, orientación adecuada y abundancia de agua. De esta manera resulta fácil comprender la elección de este enclave para la construcción de una villa de carácter semiurbano o una mansión nacida de la mano de un gran propietario - posiblemente un alto dignatario romano -, conjugando, no sólo el hecho de ser un gran centro residencial, sino también un núcleo de explotación agrícola y de control comercial.

La villa no estaba situada dentro del casco urbano. En ella abundan y sorprenden la calidad y cantidad de mosaicos, las dimensiones de las habitaciones (posee un pasillo de 26 m. de largo y 5.5 m. de ancho) y el material empleado, placas de mármol purísimo formando figuras, combinando varios colores (opus sectile). Entre los enseres encontrados, podemos enumerar el retrato en mármol del dueño de la casa, la cabeza de la musa Melphomenes, apliques de bronce y pequeñas esculturas. Se ha descubierto una fuente, en un patio de columnas con un mosaico geométrico de 13,5 m. de lado, la taza circular de 4,2 m. de diámetro, en cuya corona se sitúa una escultura de Tetis. Esta fuente forma parte de un conjunto de cuatro de las mismas dimensiones, situadas en el centro de un estanque de unos 250 m2. A finales de octubre (1998) ha finalizado la 1ª fase de la intervención arqueológica, esperando poder reanudar los trabajos a partir de la 2ª quincena de noviembre.

EL TORCAL

Sus orígenes se remontan a la Era Secundaria o Mesozoica, más concretamente al período Jurásico, es decir, hace unos 160 millones de años. Por aquel entonces la zona constituía un alargado pasillo marítimo que comunicaba, desde el golfo de Cádiz hasta Alicante, los primitivos océano Atlántico y mar Mediterráneo. Fueron los Plegamientos Alpinos, en la Era Terciaria o Cenozoica, los que provocaron que emergieran los sedimentos calizos depositados en el fondo de este brazo oceánico, dando lugar a sierras, cuyas cumbres adoptaron, con frecuencia, forma de «champiñón».

El Torcal está constituido por rocas calizas de tres tipos: oolíticas, brechoides y clásticas. Todas ellas tuvieron su origen en el fondo marino durante el periodo Jurásico, en el período comprendido entre 250 y 150 millones de años atrás. Los sedimentos acumulados en el fondo del mar se agregaban mediante la acción cementadora de las sales y precipitados de la disolución marina. Luego estos sedimentos fueron levantados a más de 1.000 metros sobre el nivel del mar por fuerzas tectónicas. Más tarde, una serie de fracturas generaron grietas (diaclasas) y sistemas de fallas que se entrecortan en ángulo recto (orientación NW-SE y NE-SW); la erosión y hundimiento de dichas grietas ha producido lo que llamamos hoy día callejones o "corredores". A partir de este momento el conjunto queda sometido a un proceso de erosión característico, el modelado cárstico.

La gelifracción, o fractura de la roca por la acción de cuña que supone el agua que absorbe la roca y se hiela por la acción del frío, junto con la disolución diferencial de las distintas calizas por el efecto ácido del CO2 atmosférico presente en el agua de lluvia, han modelado multitud de formas en las rocas. En primer lugar estratos de roca, hecho que no es habitual en las montañas con distinta porosidad y capacidad de absorción de agua. Esta cuña de hielo ha esculpido singularidades rocosas, generando una completa colección de piezas naturales a las que se les pueden atribuir semejanzas con formas de la vida cotidiana: el «tornillo» (simbolizado en el logotipo del paraje), el «sombrerillo», el «adelantado», el «ataúd», los «prismáticos», el «cáliz», el «dado», etc. Además, la disolución de las rocas a nivel superficial da lugar a lo que se conoce como lenar o lapiaz, terrenos rocosos donde es difícil el tránsito a pie.

A principios del siglo XX se le consideró como perteneciente a la cultura de Tartessos, pero actualmente se estima que es muy anterior, perteneciente a la cultura de Los Millares, ya que es similar a los tholoi que la caracterizan. Se aleja de los típicos dólmenes en el uso de pequeñas piedras para levantar las paredes.

Está compuesto por un corredor y dos cámaras circulares, a diferencia de otros dólmenes cercanos, los de Menga (2500 a. C.) y Viera (2400 a. C.), cuyas cámaras son rectangulares. El conjunto está protegido por un túmulo de ochenta metros de diámetro y ocho de alto.

Actualizado ( Domingo, 06 de Febrero de 2011 05:00 )
 

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